Lleve esperanza a niños como Mohamed.

Anjara

Caminando hacia la esperanza: la historia de Mohamed    

 

Mohamed era un niño activo que disfrutaba de todos los placeres de la infancia. Corría y jugaba con sus amigos sin ninguna limitación. Pero en 2020, mientrasel mundo estaba confinado, este brillante joven de 13 años sufrió un confinamiento de otro tipo: sus piernas comenzaron a doblarse repentinamente sin causa aparente. 

Caminar se volvió cada vez más doloroso. «Sentía dolor cuando mis pies empezaban a doblarse hacia adentro», explicó. «Incluso cuando duermo, a menudo me despierto llorando por el dolor».   

Con el paso del tiempo, la condición de Mohamed empeoró y le causó problemas de movilidad. 

«Era el mejor [jugador de fútbol] de todos los jóvenes de mi aldea, pero cuando empecé a sentir el dolor, no pude volver a jugar».   

En la escuela, las cosas también cambiaron, ya que Mohamed se enfrentaba a las burlas de sus compañeros debido a su condición. Ir a la escuela no era nada fácil. Mohamed tenía que subir y bajar al menos dos colinas o ir en bicicleta, algo que se volvió imposible a medida que su condición empeoraba.   

«A veces no puedo subir la colina», compartió Mohamed. «En cuanto bajo la colina, no puedo seguir caminando y regreso a casa». 

Como resultado, Mohamed faltó a muchas clases. Participar en actividades deportivas en la escuela era una de sus mayores alegrías, pero también tuvo que dejarlo. Caminar sin dolor se convirtió en una esperanza que parecía desvanecerse con cada día que pasaba, y Mohamed comenzó a temer cómo afectaría esto a su futuro. 

Su familia ya había visto variaciones de esta afección, ya que dos de sus hermanos mayores habían tenido experiencias similares, pero ninguna de las dos había llegado a la gravedad que había experimentado Mohamed.   

En un momento dado, alguien llegó a la aldea de Mohamed prometiéndole una solución. Viajó con su padre para acudir a la cita, pero cuando llegaron, les pidieron que pagaran 50 000 leones por la cirugía y 570 leones adicionales por una radiografía (unos 2100 dólares).   

«Mi papá les dijo que no teníamos dinero, ni siquiera para la radiografía», contó Mohamed. En lugar de eso, regresaron a casa sin tratamiento, pero se negaron a perder la esperanza.   

«Mi mamá dijo que algún día Dios enviaría a personas que vendrían a realizar la cirugía», dijo Mohamed. «Así que esperamos, cinco años sintiendo el dolor, hasta que llegó Mercy Ships». 

 

Fue un amigo de la escuela quien le habló a Mohamed de un buque hospital llamado Global Mercy. Emocionado por la posibilidad real de curarse, fue a casa y les habló a sus padres del buque. Unos meses más tarde, ¡llegó Mercy Ships! 

Una vez a bordo del Global Mercy, a Mohamed le diagnosticaron rodillas valgas bilaterales, una afección en la que ambas rodillas se vuelven hacia adentro, tocándose entre sí, mientras que los tobillos permanecen separados. Y finalmente, Mohamed pudo someterse a la cirugía. 

«Después de la cirugía, cuando miré mis piernas, me sentí feliz», dijo Mohamed. 

La rehabilitación duró cuatro meses y fue muy intensa. Pero durante todo ese tiempo, la fuerza y la resistencia de Mohamed brillaron con luz propia. Con cadapaso, sus piernas se hacían más fuertes y su confianza crecía. El día que le quitaron los yesos, dijo: «Estoy feliz de que me hayan quitado los yesos. Ahoraque tengo las piernas rectas, la gente ya no se burlará de mí». 

Durante una de sus citas de rehabilitación, Mohamed tuvo la oportunidad de subir las escaleras hasta el puente, donde conoció al capitán Ian Lawrence.   

El capitán Lawrence le enseñó el puente y lo dejó sentarse en el asiento del capitán. «No todo el mundo tiene la oportunidad de ver al capitán y fotografiarsecon él, así que estoy muy agradecido», dijo Mohamed.   

Una vez completada la rehabilitación, Mohamed recibió el alta para volver a casa y reanudar su vida, libre de dolor y abierto a nuevas posibilidades. 

«Sin esta cirugía, no habría podido hacer muchas cosas», compartió. «Pero ahora que la he tenido, puedo hacer muchas cosas y trabajar duro para ayudarmea mí mismo y a mi familia».   

 

 

Gracias a amigos como usted, Memunatu recibió una cirugía que le cambió la vida en la Africa Mercy.