Transmitiendo la sanidad: La historia de Hawa

Transmitiendo la sanidad: La historia de Hawa

Una aspirante a enfermera de Sierra Leona subió cuidadosamente por la pasarela del Global Mercy. Aunque nunca había prestado servicio a bordo, no era la primera vez que subía a un buque hospital. Hawa subió al primer buque de Mercy Ships, el Anastasis, cuando era pequeña y un tumor le iba limitando la capacidad comer y respirar.

Allí se salvó su vida y nació un nuevo sueño.

Perdiendo la fe

Umu

Cuando Hawa era pequeña, empezó a crecerle un tumor en la boca. No era canceroso. Pero estaba lejos de ser inofensivo.

“En aquel momento estaba asustada”, recuerda.

Al cabo de dos años, el tumor, que crecía con rapidez, amenazaba la vida de Hawa. Tenía que tomar pequeñas cantidades de comida con un popote. Hawa se quedaba en casa, llorando, negándose a salir. La gente que la rodeaba empezó a perder la esperanza.

“Incluso yo”, dijo. “Porque pensaba que ya no había vida para mí, porque el tumor no hacía más que inflamarse. Todo el mundo pensaba: ‘Está esperando a que le llegue la hora'”.

Encontrando esperanza a bordo

El padre de Hawa buscó a alguien que pudiera ayudar a su hija, pero se dio cuenta de que los pocos médicos locales que podía encontrar eran incapaces de realizar la cirugía necesaria. Entonces, un amigo lo puso en contacto con Mercy Ships.

En 2005, viajó con Hawa al Anastasis, donde los médicos la examinaron y determinaron que necesitaba una operación de inmediato.

“Todo el mundo me rodeaba, me animaba”, dijo, recordando aquella primera experiencia en el buque. “Me decían: ‘No pierdas la esperanza, no te preocupes'”.

Cuando Hawa subió a bordo, dejó de tener miedo. Creyó que las cosas iban a mejorar, y así fue.

El Dr. Gary Parker, cirujano maxilofacial voluntario de Mercy Ships desde hace mucho tiempo, extirpó el tumor de Hawa. Casi 18 años después, Hawa aún recuerda cómo reaccionó su padre cuando la vio.

“Estaba muy contento, bailando y diciendo: ‘Oh, Dios, gracias'”, cuenta. “Estábamos celebrándolo, regocijándonos”.

Cuando Hawa volvió a casa, sus amigos ni siquiera la reconocieron.

Dijeron: “¿Esta es Hawa?”, recordó riendo. “Yo dije: ‘Ésta es Hawa’. … Los que habían perdido la esperanza en mí, decían ‘Ella no puede lograrlo’, los que me veían en ese momento, decían ‘Guau'”.

Tras su experiencia en el buque, el camino de Hawa quedó claro.

“Mi padre me miró y me dijo: ‘Tú también tienes que ser enfermera, para poder salvar la vida de otros como hicieron contigo'”.

Tristemente, el padre de Hawa falleció poco después de presenciar el milagro de su hija. Hawa decidió hacer suyo su sueño y emprendió el largo camino de convertirse en enfermera.

Regresando al buque

En 2011, Hawa hizo otra visita al buque, esta vez embarcando en el nuevo buque, el Africa Mercy, cuando llegó a Freetown.

Se reencontró con el Dr. Gary Parker e incluso conoció al presidente y al vicepresidente de Sierra Leona. El Dr. Parker mostró al público reunido una foto del tumor que casi había acabado con la vida de Hawa. Sin embargo, no necesitó mostrar una foto del “después”. Estaba allí mismo, como prueba de un milagro.

Hawa recibió una ovación de pie.

En 2023, volvió a tener la oportunidad de reunirse con el cirujano que le había salvado la vida.

‘Mírenme ahora’

Hoy, a sus 23 años, Hawa considera que su operación en Mercy Ships fue un punto de inflexión.

Una vez que le extirparon el tumor, dejó de estar aislada de su comunidad.

“Cuando volví a casa, todo el mundo estaba a mi alrededor, todos se alegraban conmigo”, dice.

Pero Hawa sabe que no sólo se salvó su calidad de vida. Fue su propia vida.

“Si no me hubieran operado, creo que no estaría viva”, afirma. “Quizá debería haber muerto y haber desaparecido”.

Hawa estudia mucho para convertirse en enfermera. Algunos días se levanta a las 2 de la mañana para hacer la tarea y luego se dirige al autobús a las 5. Se esfuerza para poder transmitir la sanidad que encontró hace casi dos décadas.

“Eso me inspiró para ser enfermera, para poder salvar vidas también”, dice.

Hay otro sueño que Hawa alberga en su corazón: servir algún día en Mercy Ships como enfermera, junto al Dr. Gary Parker y los demás que la ayudaron a vivir.

“Algún día contaré mi vida a la gente”, dice. “Desde la enfermedad hasta ahora. Ese es mi sueño”.

Mientras tanto, le entusiasma que el Global Mercy esté en Sierra Leona, ayudando a otros como ella. Si hay alguien que esté perdiendo la esperanza, como le ocurrió a ella, Hawa cree que volverá a encontrarla.

“Que nadie se avergüence de nada”, dice. “Que salgan a la calle a mostrarse, para que puedan recibir ayuda”.

Después de todo, dijo Hawa, ella es la prueba viviente de que la esperanza nunca se pierde: “Basta con mirarme ahora”.

Gracias a amigos como usted, Hawa fue operada a bordo de nuestro buque hospital.

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